
Los hermanos De Grazia no comenzaron su historia en abril de 2024, cuando fueron arrestados. Desde tiempo atrás, diversos reportajes han revelado detalles que van más allá de lo que se informa actualmente sobre su caso.
Los De Grazia estuvieron involucrados en la red “Pdvsa-Cripto”, donde su banco, Bancamiga, desempeñó un papel central. Según un reportaje de La Gran Aldea, la situación de los hermanos pone en duda su calificación como “presos políticos”, dado que su trayectoria estuvo llena de irregularidades.
Bancamiga, que experimentó un crecimiento notable desde 2015, logró una valuación de 25,5 millones de dólares gracias a una inyección de capital. Durante su captura, los hermanos, emparentados con el político opositor Carmelo De Grazia, eran los principales directivos del banco.
Investigaciones de Armando.info revelan que José Chacín Bello, primo de Samark López, se convirtió en el segundo accionista del banco en 2015 con un 16,75%, junto a José Luis Queijeiro Taboada, mientras que Carmelo De Grazia poseía el 32,32%. Adicionalmente, Armando Iachini de Constructora Yamaro tenía un 7,76% de participación, según La Gran Aldea.
En 2014, las operaciones de los hermanos llamaron la atención de la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (FinCEN) debido a transferencias “no transparentes” por 200 millones de dólares desde Panamá a Barbados, aunque la situación no prosperó en su momento.
El Compass Bank, establecido en 2013 en Dominica, fue otro campo de negocios significativo para los De Grazia, donde se llevaron a cabo operaciones en un esquema de triangulación que incluía a figuras como El Aissami y su testaferro, Samark López, quien sería el capital detrás de Bancamiga.
La red Pdvsa-Cripto se relacionó con la reventa ilegal de petróleo y el uso de Bancamiga para resguardar divisas y lavar fondos mediante intermediarios en Asia, favoreciendo a personajes como Tareck El Aissami y los hermanos De Grazia.
Este entramado, que también implicó el uso de criptomonedas para eludir sanciones, ocasionó pérdidas estimadas en 3 mil millones de dólares a la estatal petrolera, como detalla ArmandoInfo. La situación derivó en numerosas detenciones en 2023 tras la intervención judicial.
En 2024, los hermanos De Grazia fueron detenidos y, posteriormente, su banco pasó a manos de José Simón Elarba. Este asunto ha suscitado denuncias de la familia De Grazia sobre el proceso de excarcelación, sumando a las acusaciones dirigidas hacia Elarba por presuntamente presionar a los hermanos. A pesar de las irregularidades en el caso, Tareck El Aissami, principal figura en la red de corrupción, no ha sido considerado para una amnistía.
Los hermanos De Grazia permanecen en prisión cumpliendo condena por su implicación en la red Pdvsa-Cripto que originó su detención.
DCN/Agencias