
En un ambiente lleno de fe y devoción, miles de feligreses se reunieron en el Malecón de Puerto Cabello para participar en la 164ª edición de la Bendición del Mar, un evento que cierra la Semana Mayor. La celebración estuvo presidida por Monseñor José Antonio Da Conceição, obispo de la localidad.
En su homilía, Monseñor Da Conceição enfatizó que esta actividad simboliza un acto de amor entre el pueblo y Dios. Destacó que, durante esta ceremonia, los asistentes no solo reciben la bendición divina, sino que también se les brinda la oportunidad de contemplar las cosas buenas que han recibido. «Con ojos llenos de brillo, recibimos la alegría del Cristo resucitado, con la pureza de nuestras costas», expresó el obispo, resaltando así el significado profundo de la celebración.
Los feligreses, vestidos con ropas de colores claros, formaron una larga fila para participar en las ceremonias de bendición. Algunos llevaron ofrendas, como flores y objetos simbólicos, que entregaron a los sacerdotes en un gesto de devoción. La atmósfera se llenó de cánticos y oraciones, reflejando la tradición de esta festividad.
Además, la celebración incluyó la súplica por la protección de las aguas y la vida marina, un elemento importante para la comunidad costera. Los participantes también enviaron mensajes de esperanza y unidad, mostrando un fuerte sentido de comunidad en medio de los desafíos que enfrenta el país.
La Bendición del Mar se ha convertido en un pilar cultural para la ciudad de Puerto Cabello, atrayendo a familias y visitantes que desean ser parte de esta tradición que integra la espiritualidad con el entorno natural. Como cada año, la ceremonia culminó con una emotiva reflexión sobre la importancia de cuidar la naturaleza y mantener viva la fe en tiempos difíciles.
DCN/Agencias