
Este lunes, un sismo de magnitud 7,5 sacudió la costa noreste de Japón, activando de inmediato los protocolos de emergencia y alertas de tsunami en varias regiones del litoral.
El epicentro del movimiento telúrico se localizó a 10 kilómetros de profundidad frente a Sanriku, según la Agencia Meteorológica de Japón. Los expertos señalaron que el oleaje podría alcanzar hasta tres metros en la costa entre Hokkaido y Fukushima.
Las primeras evaluaciones reportaron olas de aproximadamente 80 centímetros en el puerto de Kuji. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre víctimas fatales ni daños estructurales significativos. Sin embargo, el Gobierno japonés mantiene un monitoreo constante para detectar posibles afectaciones en áreas de difícil acceso o infraestructuras críticas.
La primera ministra, Sanae Takaichi, está al frente de un gabinete de crisis que coordina labores de rescate y evaluación de daños en las provincias más afectadas. Como medida de precaución, se instó a los residentes de áreas bajas a evacuar hacia terrenos más elevados y se enfatizó la necesidad de seguir los protocolos de protección civil ante el riesgo de réplicas o embates del mar.
En lo que respecta a la infraestructura energética, las operadoras nucleares reportaron que no hay anomalías ni fugas de material radiactivo en las plantas de la región afectada. No obstante, TEPCO tomó la decisión de retirar preventivamente a sus trabajadores en las centrales de Fukushima Daiichi y Daini para garantizar su seguridad mientras se mantengan las condiciones de alerta.
Las autoridades continuarán evaluando la situación y proporcionarán actualizaciones conforme se obtenga más información.
DCN/Agencias