

El periodismo en Venezuela se enfrenta a una estrategia de censura que utiliza el sistema judicial como forma de control. Según el Colegio Nacional de Periodistas (CNP), 20 comunicadores están atrapados en procesos legales sin avances, sin pruebas concretas ni juicios que proseguir, aun cuando algunos de ellos han sido excarcelados.
El gremio alertó que se están instaurando mecanismos de control que restringen gravemente la libertad de expresión. Esta situación es calificada por el CNP como un hostigamiento silencioso que busca limitar la labor informativa.
El secretario general del CNP en Caracas, Edgar Cárdenas, ha indicado que la falta de cierre formal de los expedientes condena a los periodistas a un limbo legal, donde las medidas cautelares se convierten en un castigo permanente.
Cárdenas sostiene que esta táctica busca inducir la autocensura al amenazar con la reactivación de los procesos. Las cifras recientes de 2026 muestran un panorama complicado, con 16 detenciones y 15 deportaciones de corresponsales en enero, mientras que febrero registró cierre de emisoras y eventos de intimidación.
Además, más de 50 medios digitales han sido bloqueados y la proliferación de noticieros falsos generados con inteligencia artificial contribuye a difundir narrativas oficiales, distorsionando la información independiente.
El CNP reafirma su compromiso en defender la libertad de prensa, resaltando que informar no es un delito en medio de esta adversidad.
Tras eventos recientes en Caracas, la represión contra la prensa se ha reavivado. Durante una protesta el 9 de abril, varios periodistas fueron agredidos por la Policía Nacional. Según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, al menos 10 periodistas reportaron agresiones y daños a sus equipos. Hasta la fecha, no ha habido pronunciamiento oficial por parte del gobierno.
DCN/Agencias