La OPEP+ anunció el domingo un incremento de 206.000 barriles diarios en su producción que se llevará a cabo a partir de mayo. Esta decisión fue tomada durante una reunión virtual entre varios de sus miembros clave. Este ajuste se gestó en un contexto donde el estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo, enfrenta interrupciones a causa del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El aumento, acordado por países como Arabia Saudí, Rusia, Irak y Emiratos Árabes Unidos, representa apenas un 2% del suministro perdido debido al cierre de Ormuz. Por lo tanto, no se anticipa un impacto significativo en los precios del crudo. El grupo enfatizó que la decisión tiene más un carácter simbólico que efectivo, ya que el petróleo no podrá ser exportado mientras la ruta siga bloqueada.
En el comunicado, detallaron que este ajuste es parte de los 1,65 millones de barriles diarios de recortes voluntarios anunciados en abril de 2023, los cuales podrían ser modificados según las condiciones del mercado. Los países reiteraron la importancia de mantener un enfoque cauteloso y flexible respecto a los ajustes, incluyendo los 2,2 millones de barriles diarios anunciados anteriormente en noviembre de 2023.
Los ministros de Energía de las naciones involucradas manifestaron preocupaciones por los ataques a infraestructuras petroleras, señalando que la reparación de estos daños es costosa y lleva tiempo, afectando así la disponibilidad en el mercado global.
El analista de energía, Osama Rizvi, comentó que las iniciativas de la OPEP+ son insuficientes ante la magnitud de las interrupciones y que el aumento de producción es modesto comparado con las pérdidas por el conflicto en la región. Añadió que factores como el aumento de tasas de interés en Estados Unidos podrían influir en la demanda a mediano y largo plazo.
DCN/Agencias