
En una curiosa y sorprendente noticia, un perro de la raza pomerania se ha convertido en el primer can policial en la prefectura de Miyazaki, Japón. El pequeño héroe, llamado Haku-go, asumió su papel en la comisaría de Hyuga este abril, según reportes de medios locales.
Con solo dos años de edad, Haku-go demostró ser un verdadero ejemplar, superando estrictas pruebas junto a 38 otros perros, de un total de 51 aspirantes. Este pomerania destacó en test de rastreo, donde logró seguir el rastro de un sospechoso y localizar objetos de interés. También brilló en la prueba de obediencia, manteniéndose inmóvil durante cinco minutos a pesar de intentos de distracción.
Es inusual que un perro pase el examen en solo un año de entrenamiento, lo que hace que la victoria de Haku-go sea aún más impresionante. Las autoridades policiales señalaron que, por su tamaño compacto, los pomerania son ideales para operar en entornos urbanos, ya que no intimidan a la ciudadanía, a diferencia de razas más grandes como los pastores alemanes o retrievers.
La entrenadora de Haku-go, Hikaru Takekoshi, reveló que el pequeño llegó a la Policía tras ser abandonado por su dueño. A pesar de su tamaño, Haku-go es descrito como travieso, con una energía y resistencia que no desmerecen frente a perros más grandes, demostrando que el tamaño no define la capacidad.
Esta conmovedora historia no solo muestra el talento inesperado de un pequeño pomerania, sino que también resalta la importancia de la inclusión de razas menos convencionales en funciones que tradicionalmente han sido ocupadas por caninos de mayor tamaño. Así, Haku-go se convierte en un ejemplo de perseverancia y adaptabilidad en un mundo que a veces subestima lo que un perro puede ofrecer.
DCN/Agencias