
El Mundial 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, Canadá y México, enfrenta preocupaciones sobre el ambiente en que se desarrollará, según representantes de diversas ONG. En un evento organizado por Human Rights Watch, se destacó que la política de inmigración del presidente estadounidense, Donald Trump, genera un clima de temor que podría afectar tanto a aficionados como a periodistas.
Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch, mencionó que se esperaba que este Mundial tuviera un reglamento claro en cuanto a derechos humanos y protección para trabajadores, jugadores y comunidades. Sin embargo, la administración de Trump, con sus medidas migratorias y su actitud hacia la libertad de prensa, pone en riesgo que el torneo se defina como el «torneo del miedo y la exclusión».
La organización advirtió que los migrantes que asistan a los estadios en apoyo a sus selecciones podrían ser objeto de atención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Además, los aficionados de ciertos países enfrentan dificultades para ingresar a EE. UU. debido a las restricciones de visados implementadas por el gobierno actual.
Por su parte, Andrea Florence, directora ejecutiva de Sport & Rights Alliance, criticó a la FIFA por no presionar a la administración estadounidense y, en cambio, buscar mejorar su propia imagen. Aseguró que la FIFA ha intentado usar el “Premio de la Paz” como una forma de limpiar su reputación ante la situación actual.
El Mundial 2026 llega después de torneos en Rusia y Catar, que también fueron calificados como problemáticos en términos de derechos humanos. Christin Mihr, director de Reporteros sin Fronteras para Alemania, comentó que se esperaba una mejora en comparación con esos eventos, pero las políticas de la administración Trump han complicado esa esperanza.
Finalmente, Martin Endemabbm, de la organización Football Supporters Europe, señaló que, a diferencia de Catar, donde se hicieron esfuerzos visibles en derechos humanos, la administración Trump parece desinteresada en abordar el tema.
DCN/Agencias