
El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció el miércoles la acusación de varias figuras políticas de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, por delitos relacionados con el narcotráfico y la posesión de armas.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York identificó a diez personas involucradas en una presunta conspiración con líderes del cartel de Sinaloa para importar grandes cantidades de narcóticos a EE.UU. a cambio de apoyo político y sobornos. Entre los acusados se encuentran dos políticos en activo: Enrique Inzunza Cázarez, senador y exsecretario general de Sinaloa, y Dámaso Castro Saavedra, vicefiscal de la Fiscalía general del estado.
Las autoridades estadounidenses alegan que los acusados colaboraron con el cartel de Sinaloa en el tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México hacia EE.UU. Además, se les acusa de proteger a los narcotraficantes de investigaciones y detenciones, facilitando así sus actividades ilícitas.
Los imputados estarían alineados con la facción del grupo dirigida por los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, conocidos como ‘Los Chapitos’, recibiendo a cambio «millones de dólares» en beneficios del cartel. Se alega que Rocha Moya fue electo gobernador en noviembre de 2021 gracias a la ayuda de los Chapitos, quienes habrían intimidado a sus rivales.
También están acusados exfuncionarios del gobierno de Sinaloa, entre ellos Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas, y Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública. La lista incluye a dos exjefes de la Policía investigadora, Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras; el exvicedirector de la Policía estatal, José Antonio Dionisio Hipólito; y un excomandante de la Policía municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán.
Todos enfrentan tres cargos: conspiración para narcotráfico, posesión de armas automáticas y conspiración relacionada con esas armas, con posibles sentencias de hasta cuarenta años de prisión o cadena perpetua. Valenzuela Millán, de 35 años, está acusado de participar en el secuestro de un informante de la DEA y su familiar, quienes supuestamente fueron torturados y asesinados por orden de los Chapitos, lo que le podría acarrear una sentencia obligatoria de cadena perpetua.
DCN/Agencias