El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha decidido rebajar sus proyecciones de crecimiento global, destacando el impacto negativo de la guerra en Medio Oriente. Su directora gerente, Kristalina Georgieva, advirtió que este conflicto generará efectos a largo plazo, incluso en el escenario más optimista.
Georgieva explicó que el aumento en los precios de la energía, los daños a la infraestructura, las interrupciones en el suministro y la pérdida de confianza en los mercados limitarán el crecimiento a nivel mundial. «Incluso en el mejor de los casos no habrá un retorno claro a la situación anterior», afirmó.
El FMI estima que podría ofrecer entre 20.000 y 50.000 millones de dólares en apoyo de emergencia para los países que se vean afectados por la guerra. Este monto se mantendría en cifras más bajas si se logra mantener un alto el fuego. Se reporta que al menos 45 millones de personas están enfrentando inseguridad alimentaria a raíz del conflicto.
Por su parte, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, mencionó en Bloomberg TV que existe la posibilidad de movilizar hasta 25.000 millones de dólares rápidamente para naciones en desarrollo, y hasta 60.000 millones a largo plazo. Estas declaraciones coinciden con el inicio de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington.
La guerra, que comenzó el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha provocado un aumento en la violencia en la región, como también interrumpido cadenas de suministro y elevado los precios del petróleo, tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Las tensiones continúan, mientras se preparan nuevas negociaciones para alcanzar un acuerdo duradero.
DCN/Agencias