La primera vicepresidenta de Fedecámaras, Tiziana Polesel, destacó un problema creciente: la acumulación de tasas, tributos y contribuciones a nivel regional y municipal, a menudo sin la prestación de servicios correspondientes. En una reciente entrevista, mencionó que la carga fiscal subnacional ha aumentado, citando el cobro de una tasa de “sanitización” de contenedores que fue impulsada durante la pandemia y que sigue vigente a pesar de que el servicio ya no se ofrece.
La Cámara de Comercio de Puerto Cabello estima que esta tasa generó alrededor de 40 millones de dólares en ingresos durante el último año para la gobernación de Carabobo. Polesel indicó que esta información fue presentada a las autoridades y está siendo revisada, y añadió que situaciones similares están ocurriendo en otros lugares del país, como el puerto de La Guaira.
Polesel advirtió que la suma de estas contribuciones impacta la actividad económica, especialmente preocupante para el sector privado son los numerosos gravámenes impuestos por gobiernos locales. Esto, según su perspectiva, eleva los costos operativos y afecta la viabilidad de diversas actividades comerciales.
Asimismo, expresó su inquietud por la posibilidad de controles de tarifas en estacionamientos, sugiriendo que tales medidas podrían generar distorsiones en la economía, como la reducción en la oferta de servicios no rentables. Hizo un llamado a revisar la estructura de costos que incide en estos servicios, resaltando aumentos en tributos municipales, como el relacionado con el aseo urbano.
Las declaraciones de Polesel reflejan una inquietud más amplia del sector empresarial respecto al entorno operativo en el país, donde la carga tributaria sigue condicionando la recuperación económica, y Fedecámaras enfatiza la necesidad de reevaluar el esquema de contribuciones.
DCN/Agencias