
El Gobierno de Estados Unidos anunció una reclasificación de la marihuana medicinal, disminuyéndola a una categoría de menor riesgo, con el objetivo de fomentar la investigación terapéutica de esta sustancia. Sin embargo, el uso recreativo de la marihuana continuará siendo ilegal a nivel federal.
El fiscal general interino, Todd Blanche, comunicó a través de X que esta medida permite al Departamento de Justicia avanzar en la mejora de la atención médica, tal como prometió el presidente Donald Trump hace unos meses al firmar una orden ejecutiva que buscaba reducir las restricciones sobre el cannabis medicinal.
Blanche detalló que a partir de ahora, la marihuana aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y la marihuana con licencia estatal se moverá de la categoría I, que incluye drogas como la heroína, a la categoría III, menos restringida, en la que se encuentra también la ketamina.
Además, el fiscal general interino indicó que se prevé una audiencia acelerada para reclasificar completamente la marihuana, la cual podría llevarse a cabo en junio del próximo año.
Esta acción, según Blanche, permitirá realizar investigaciones más precisas sobre la seguridad y efectividad de la marihuana, lo que ampliará el acceso a tratamientos para pacientes y dará más capacidad a los médicos para tomar decisiones informadas sobre la atención médica.
Mientras tanto, el uso recreativo de cannabis es legal en 24 estados y en Washington DC, aunque no se reconoce a nivel federal.
La Administración Trump, con énfasis en el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha promovido el acceso a sustancias restringidas que puedan ser utilizadas en tratamientos alternativos para pacientes con cáncer y problemas de salud mental graves. Además de la mencionada orden ejecutiva, Trump firmó otra directiva para fomentar la investigación de psicodélicos como el LSD, la psilocibina y la ibogaína como posibles nuevas opciones de tratamiento para enfermedades mentales severas.
DCN/Agencias