
El príncipe Harry, hijo del rey Carlos III del Reino Unido, enfrenta una demanda por difamación presentada por su antigua organización benéfica en África, Sentebale, ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales. La ONG confirmó la información el viernes, tras la divulgación de los documentos judiciales.
El duque de Sussex figura como demandado en esta querella, que se presentó el 24 de marzo, junto a Mark Dyer, exoficial de la Guardia Galesa y cercano a Harry. No han salido a la luz más detalles sobre el caso hasta el momento.
Sentebale emitió un comunicado aclarando que la acción legal se deriva de una «campaña mediática negativa coordinada» iniciada en marzo de 2025, que habría causado «perturbaciones operativas y daños a la reputación» de la organización. Según la ONG, tienen pruebas que apuntan a Harry y Dyer como responsables de esta campaña, que, sostienen, ha tenido un «impacto viral significativo» y ha llevado a una «oleada de ciberacoso» hacia la entidad y sus dirigentes.
En marzo de 2025, Harry anunció su renuncia al patronato de Sentebale, que fue creada en 2006 en memoria de su madre para ayudar a quienes padecen VIH y sida en países como Lesoto y Botsuana. Su salida se produjo tras una disputa interna con el consejo de administración y su presidenta, Sophie Chandauka.
La situación se complicó cuando el consejo solicitó la renuncia de Chandauka, luego de que ella denunciara ante la Comisión de la Beneficencia en el Reino Unido supuestos casos de abuso de poder, acoso, sexismo y racismo, describiendo a la ONG como un «proyecto vanidoso» de Harry y el príncipe Seeiso de Lesoto.
Un mes después de la dimisión de Harry, en abril de 2025, el organismo que supervisa las oenegés en el Reino Unido anunció que abriría una investigación sobre Sentebale para evaluar el cumplimiento de responsabilidades legales por parte de los fideicomisarios actuales y anteriores.
El duque de Sussex, en un comunicado posterior, expresó que espera que la investigación de la Comisión de Beneficencia revele «la verdad» que lo llevó a dimitir junto con el príncipe Seeiso, manifestando su deseo de que la ONG quede «en manos adecuadas» pronto.
DCN/Agencias