ConocoPhillips anunció esta semana que enviará un equipo para evaluar oportunidades en los sectores de petróleo y gas en Venezuela. La empresa estadounidense se retiró del país en 2007 tras la nacionalización de sus activos y actualmente tiene pendientes de cobro cerca de 12.000 millones de dólares por laudos arbitrales relacionados con estas expropiaciones.
La compañía indicó que este análisis de posibles nuevas inversiones es parte de su estrategia para recuperar la deuda que mantiene con el Estado venezolano. Este movimiento se produce en un contexto en el que otras firmas estadounidenses, como Exxon Mobil, han comenzado a reconsiderar el panorama energético en el país. Exxon Mobil, que también dejó Venezuela en 2007, envió un equipo técnico el mes pasado para estudiar la infraestructura y evaluar proyectos.
De acuerdo con ConocoPhillips, las decisiones futuras respecto a inversiones dependerán de las condiciones y la viabilidad de los proyectos. Ryan Lance, director ejecutivo de la compañía, mencionó que Venezuela debe «reconfigurar por completo» su sistema fiscal para atraer inversiones, señalando que las reformas recientes son insuficientes.
El interés por parte de empresas estadounidenses en la industria energética venezolana se alinea con los llamados del expresidente Donald Trump, quien instó a estas compañías a invertir en la reconstrucción del sector petrolero tras los eventos ocurridos el 3 de enero.
Esta situación resalta el renovado interés en un sector clave para la economía venezolana.
Con información de Reuters.
DCN/Agencias