
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llevará a cabo este sábado una reunión en Miami con líderes latinoamericanos, en lo que se perfila como una especie de “cumbre de las Américas” centrada en la consolidación de un bloque alineado con Washington. Este encuentro excluye a gobiernos de México, Brasil y Colombia, así como a los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
En la “Cumbre del Escudo de las Américas”, asistirán mandatarios de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, República Dominicana, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, además de José Antonio Kast, presidente electo de Chile.
La reunión se enmarca en los esfuerzos de EE.UU. para combatir el narcotráfico en la región y revitalizar la Doctrina Monroe, justificando una posible intervención basada en la seguridad nacional. En la previa a la cumbre, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, encabezó en Miami la conferencia inaugural de las “Américas contra los carteles”, instando a casi 20 gobiernos latinoamericanos y caribeños a unirse en la lucha contra el narcotráfico y advirtiendo que EE.UU. está preparado para actuar de manera unilateral si es necesario.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, declaró que el ‘Escudo de las Américas’ busca fortalecer la seguridad en la región mediante una “coalición histórica” para abordar temas como la migración ilegal, las bandas criminales y el narcotráfico.
Asimismo, se espera que Trump pida a los países latinoamericanos que se comprometan a reducir la influencia de China e Irán en el contexto de la Doctrina Monroe. Los líderes presentes también manifestarán su respaldo a las acciones de EE.UU. frente a Cuba y apoyarán las iniciativas de intervención en Venezuela.
DCN/Agencias