
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado 1 de marzo que la nueva dirigencia iraní, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha solicitado mantener conversaciones con Washington, y él aceptó la propuesta.
«Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos. Debieron haberlo hecho antes», declaró Trump en una entrevista telefónica con la revista ‘The Atlantic’ desde su residencia en Mar-a-Lago.
Cuando se le preguntó sobre el momento en que podrían llevarse a cabo estas conversaciones, Trump evadió dar una fecha concreta. «No puedo decirle eso», sostuvo, y destacó que muchos de los iraníes involucrados en negociaciones anteriores ya no están vivos debido a los bombardeos estadounidenses e israelíes.
Respecto a la duración de los ataques iniciados recientemente y su posible efecto sobre la oposición interna en Irán, Trump comentó que necesitaría más tiempo para evaluar la situación. No obstante, expresó confianza en que habrá un levantamiento exitoso contra el Gobierno iraní, mencionando las celebraciones en las calles de Irán y el respaldo de los iraníes en el extranjero, como en Nueva York y Los Ángeles.
«El pueblo iraní está consciente del peligro. He recomendado que permanezcan en sus lugares. Creo que es un momento muy riesgoso», argumentó. Añadió que, aunque hay euforia en las calles, también hay un aumento en las hostilidades, con explosiones que se reportan en el país.
En relación a la política interna, Trump aseguró que los eventos en Irán no impactarán las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán en noviembre. Resaltó los logros económicos de su administración, mencionando que «tenemos la mejor economía que haya tenido el país», y criticó a los medios por no cubrir adecuadamente ese aspecto.
Este anuncio ha generado atención tanto dentro como fuera de EE. UU., en medio de un contexto tenso entre ambos países.
DCN/Agencias