
Un ataque presuntamente yihadista en el norte de Nigeria dejó decenas de muertos, incluyendo militares, y más de 300 personas secuestradas, según fuentes locales. El hecho tuvo lugar el miércoles en la comunidad de Ngoshe, donde al menos cinco hombres armados atacaron un puesto militar a tiros y luego dispararon indiscriminadamente contra la población.
El diario nigeriano ‘Punch’ divulgó un video en el que un grupo no identificado se atribuyó la responsabilidad del ataque. Un portavoz, hablando en hausa, afirmó que durante el asalto decapitaron a hombres y mujeres y que tomaron brevemente la mezquita del lugar, que pretendieron convertir en su “provincia”.
Testigos consultados por ‘Punch’ indicaron que los atacantes ya no se encuentran en la zona, probablemente debido a una operación militar en curso.
Aunque el portavoz de la Policía del estado, Nahum Daso, confirmó el ataque, evitó proporcionar detalles precisos, señalando que “mucha gente ha desaparecido” y que están siendo trasladados en contra de su voluntad hacia las montañas de Mandara.
Cabe recordar que a finales del mes pasado, un ataque con personas armadas no identificadas contra una mezquita en el estado de Kebbi dejó al menos cinco muertos. Días antes, miembros del grupo armado Lakurawa, presuntamente vinculados al Estado Islámico, llevaron a cabo asaltos en Arewa, también en Kebbi, resultando en alrededor de 35 muertes.
Nigeria ha enfrentado ataques de Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA), principalmente en el noreste del país. Sin embargo, en los últimos años, la inseguridad se ha propagado a otras regiones del norte y noroeste, generando preocupación por la posible expansión de estas redes terroristas y criminales.
Europa Press.
DCN/Agencias