
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, lamentó este domingo la muerte de dos militares en operaciones en territorio libanés. Entre ellos estaba el sargento de primera clase Maher Khatar, un joven druso de Majdal Shams en los Altos del Golán. Netanyahu resaltó su valentía como símbolo de la «alianza eterna» entre Israel y la comunidad drusa, y mencionó que su sacrificio inspira a nuevas generaciones a unirse al ejército ante las amenazas de Hezbolá en la frontera norte.
Los hechos ocurrieron cerca de un puesto militar frente a la localidad de Manara, cuando una unidad de rescate intentaba sacar un vehículo blindado Puma que se había quedado atascado. Según informes iniciales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), una excavadora blindada D9 involucrada en la operación fue impactada por un proyectil, presumiblemente un misil antitanque, lo que causó un incendio que resultó en la muerte de los dos soldados. Un oficial en la escena sufrió heridas leves durante el ataque de la milicia chií.
La muerte de estos combatientes resalta los peligros de la incursión en Líbano, donde las emboscadas con armamento guiado han sido un desafío constante para las unidades mecanizadas israelíes. Netanyahu reiteró el compromiso de su gobierno de seguir atacando posiciones de Hezbolá hasta que los residentes del norte puedan regresar con seguridad. En medio de este suceso, la tensión en la línea azul aumenta, evidenciando que cada avance en suelo libanés implica un alto costo humano y operativo para las fuerzas israelíes.
DCN/Agencias