
Desarrollo turístico en Santa Rosa de Agua: Aportes a la comunidad
Carmen Morán, líder de Santa Rosa de Agua, destaca que la construcción de caminerías de madera, siguiendo las directrices del alcalde Giancarlo Di Martino, ha revitalizado el empleo a través de la venta de artesanías, paseos en el lago y el turismo.
Rafael Nieves, antropólogo local, resalta que la clave para la permanencia de este pueblo palafítico ha sido su sólida organización comunitaria. Señala que las viviendas ancestrales de la etnia Añú han creado un espacio de convivencia, aprovechando los recursos del Lago de Maracaibo. Este entorno, lleno de vida acuática y atmosférica, forma parte esencial de la vida cotidiana de sus habitantes.
La comunidad atrae la atención de visitantes, convirtiéndose en un lugar de resistencia cultural y conexión con la naturaleza. Este interés ha dado lugar a un auge en el turismo, donde se pueden disfrutar de paseos lacustres organizados, visitar los palafitos y disfrutar de la rica gastronomía local.
Nieves también menciona que Santa Rosa de Agua es cuna de poetas, músicos y pescadores. A través de los paseos lacustres, los turistas pueden apreciar la dinámica cultural del pueblo, que resalta la relación entre agua y tierra, fundamentales para su forma de vida.
La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo está llevando a cabo la renovación de las caminerías accediendo a los palafitos. Según un especialista, se está utilizando mangle, un material con propiedades adecuadas para el entorno lacustre, garantizando mayor durabilidad y flexibilidad para los transeúntes.
Helimenes García, director de Ingeniería de la Alcaldía, informa que ya se han colocado 160 pilotes para sostener las estructuras de las caminerías, que alcanzan más de 200 metros de longitud. Esta obra no se había abordado desde hace 18 años, lo que subraya la importancia de la intervención actual.
Carmen Morán concluye haciendo hincapié en la importancia de la organización popular y la planificación que han permitido la reactivación del sector turístico. Esto se traduce en un renacer de la gastronomía local y oportunidades laborales a través de la venta de artesanías, en un entorno que sigue maravillando a sus visitantes.
DCN/Agencias