
António José Seguro tomó posesión de su cargo este lunes, prometiendo ser presidente de todos los portugueses en una ceremonia realizada en la Asamblea Nacional. Durante su juramento, anunció su compromiso de respetar la Constitución y colaborar con las instituciones del país.
Acompañado por el expresidente Marcelo Rebelo de Sousa, a quien agradeció por sus años de servicio, Seguro anunció que uno de sus primeros actos como nuevo jefe de Estado sería condecorar a Rebelo de Sousa con la Orden de la Libertad, en reconocimiento a su dedicación a Portugal.
En su discurso, hizo énfasis en la importancia de proteger la democracia, una tarea que asumirá con convicción e independencia, reafirmando su intención de distanciarse de las tendencias socialistas. Expresó su preocupación por el desencanto de muchos portugueses y les instó a creer en el país, subrayando la necesidad de restaurar un sentido de comunidad.
Seguro también abordó las desigualdades y otros desafíos estructurales que enfrenta Portugal, enfatizando que no pueden ser solucionados con improvisaciones. Llamó a los partidos políticos a aprovechar los próximos tres años, sin elecciones a la vista, como una “oportunidad de oro” para priorizar los intereses del país sobre consideraciones a corto plazo.
Destacó que “la democracia necesita tiempo para producir resultados” y que el país se beneficia cuando los partidos logran consensos en lo fundamental. Se comprometió a fomentar acuerdos entre los líderes políticos para lograr un avance en estos aspectos.
Su elección se formalizó tras obtener el mayor número de votos en la historia de la democracia portuguesa en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 8 de febrero, donde derrotó al líder de la ultraderecha, André Ventura.
DCN/Agencias