El productor de petróleo francés Maurel & Prom (M&P) reportó un descenso notable en sus resultados para 2025, afectado por bajos precios del crudo y un mercado global sobresaturado. No obstante, la firma considera a Venezuela como uno de los pocos focos de crecimiento para 2026, gracias a la flexibilización de sanciones por parte de Estados Unidos.
La empresa indicó que sus ganancias anuales cayeron un 32%, con un EBITDA que se redujo a 249 millones de dólares. Las ventas también disminuyeron en un 29%, alcanzando 578 millones, comparado con los 808 millones del año anterior. Este deterioro se relaciona con el comportamiento del mercado: el crudo terminó 2025 a 62,70 dólares por barril, un 18% menos, afectado por una demanda global débil y tensiones geopolíticas, así como sanciones a Rusia, Irán y Venezuela.
Pese a los recortes voluntarios de la OPEP+, la producción fuera del bloque limitó el efecto positivo en los precios. Sin embargo, a inicios de 2026, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán aumentó las preocupaciones sobre el estrecho de Ormuz, haciendo que los precios repuntaran y llevando a ciertos productores del Golfo a restringir envíos.
A pesar de este contexto, M&P logró un incremento del 2% en su producción neta en 2025, alcanzando 37.096 barriles equivalentes diarios. Para 2026, proyecta aumentar su producción a 42.700 barriles diarios, principalmente gracias a sus operaciones en Venezuela.
El país suramericano se considera clave para M&P. En febrero, Estados Unidos amplió autorizaciones que permiten a empresas extranjeras, incluida M&P, expandir sus actividades en el sector energético venezolano. La compañía espera asociarse con Pdvsa para incrementar su producción, lo que podría indicar un posible aumento en la inversión y una leve recuperación de la producción nacional.
DCN/Agencias