
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó que la guerra en Irán podría concluir en “un par de semanas”, según lo comunicó a sus colegas del G7 durante la reunión de ministros de Exteriores que finalizó el viernes en Francia.
Rubio afirmó que, al finalizar el conflicto, Irán se encontrará “más débil que nunca” en su historia reciente y que no podrá ocultarse tras su arsenal ni desarrollar armamento nuclear. Aseguró que Estados Unidos no prevé que esta guerra se convierta en un «conflicto prolongado» y reiteró que los objetivos de la operación militar son claros: desmantelar el potencial militar iraní, enfocándose en la destrucción de fábricas de misiles, cohetes, drones y su Marina.
El secretario también comentó que, en caso de que Irán obtuviera un arma nuclear, sería una amenaza inminente. Rubio subrayó que el régimen iraní ha mostrado disposición para atacar embajadas y hoteles con sus actuales arsenales, planteando un escenario alarmante en caso de que tuviera acceso a armas nucleares.
La postura de Rubio se basa en la perspectiva de que la intervención estadounidense busca garantizar la seguridad global y evitar que un régimen con antecedentes de agresión disponga de armas nucleares.
DCN/Agencias