
La vacunación contra la fiebre amarilla en Venezuela avanza con directrices claras que buscan proteger a la población más vulnerable en áreas donde se detectó la circulación del virus. La ministra de Salud, Magaly Gutiérrez, informó que los pacientes mayores de 59 años no deben recibir la vacuna, incluso si nunca han sido inmunizados, debido a los riesgos de complicaciones severas.
Gutiérrez aclaró que quienes ya han recibido la dosis no necesitan refuerzos, ya que el llamado «efecto vaccinal» puede causar síntomas parecidos a los de la fiebre amarilla, lo que hace inadvisable repetir la vacunación. La aplicación de la dosis se limita a personas desde el primer año hasta los 59 años, siempre bajo supervisión médica.
El operativo de inmunización comenzó en cuatro estados donde se confirmaron casos del virus, abarcando 22 parroquias seleccionadas por su proximidad a áreas ecológicas donde habita fauna silvestre. La ministra destacó que el brote se distribuye a través de reservorios naturales, principalmente monos que cruzan fronteras, lo cual hace necesaria una estrategia cuidadosa para la extensión de la vacunación, proyectando un trabajo de tres a cuatro meses antes de avanzar hacia estados fronterizos.
La estrategia de vacunación se ajusta a la dinámica del virus, el cual se encuentra en regiones selváticas y puede impactar a personas expuestas debido a labores rurales o actividades turísticas. Gutiérrez subrayó que la fiebre amarilla es una enfermedad viral grave con potencial hemorrágico, enfatizando que la prevención depende tanto de la vacunación como del control del mosquito que transmite la enfermedad.
Las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia epidemiológica activa y exhortan a la población a adoptar medidas preventivas, como eliminar posibles criaderos de mosquitos y visitar centros de salud ante la aparición de síntomas sospechosos.
DCN/Agencias