
La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia expresó su «preocupación» y «rechazo» hacia las restricciones impuestas por el Estado Mayor Central (EMC), una de las principales disidencias de las FARC, que afectan tanto su labor como la de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA y la Defensoría del Pueblo.
Mireia Villar, coordinadora residente y humanitaria, manifestó su inquietud en un comunicado, advirtiendo que estas limitaciones “afectan” el trabajo de acompañamiento y protección a la población civil. La organización señaló que dichas restricciones “limitan la capacidad de mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables y de brindar asistencia esencial de manera oportuna”.
La ONU resaltó que las organizaciones humanitarias operan bajo principios de “humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia”. En ese sentido, hizo un llamado para que se respete “plenamente” el espacio humanitario y se garantice el acceso “seguro, oportuno y sin restricciones” para todas las instituciones involucradas.
Además, ONU Derechos Humanos reiteró su exhortación a «todo grupo armado no estatal» para que cumpla con las obligaciones del Derecho Internacional Humanitario, incluyendo el respeto por la vida, la libertad y la libre circulación de la población, así como de los funcionarios civiles y miembros de organismos internacionales que operan en zonas de conflicto.
DCN/Agencias