
El gobierno cubano expresó este miércoles su rechazo ante las constantes amenazas de Estados Unidos de derrocar su administración. El presidente Miguel Díaz-Canel alertó en redes sociales sobre la presión ejercida por Washington, que, según él, busca “adueñarse del país” a través de sanciones que considera un “castigo colectivo”.
Díaz-Canel mencionó que estas amenazas son emitidas casi a diario y criticó el hecho de que el presidente estadounidense, Donald Trump, se refiriera a la posibilidad de tomar la isla como “un honor”. En sus declaraciones, Díaz-Canel subrayó que EE.UU. utiliza como justificación la crisis económica de Cuba, la cual atribuye a una “feroz guerra económica” impuesta por el país norteamericano.
El mandatario aseguró que cualquier intento de agresión por parte de EE.UU. encontrará una “resistencia inexpugnable” en Cuba. Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reafirmó la idea de que las sanciones no afectarán la soberanía del país ni su capacidad de innovar frente al bloqueo energético.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reiteró esta semana que la economía cubana “no funciona” y demandó cambios en el sistema político de la isla, sugiriendo que es necesario un nuevo liderazgo. Según recogió el diario The New York Times, la administración de Trump ha vinculado la salida de Díaz-Canel del poder a la evolución de las conversaciones bilaterales, las cuales el gobierno cubano reconoció oficialmente el viernes pasado.
Desde enero, Washington ha intensificado su presión sobre Cuba, enfocándose en la implementación de reformas económicas. Las sanciones impuestas al sector petrolero han sido rechazadas por la ONU, que consideró esta medida contraria al derecho internacional. Esta situación ha impactado de manera significativa en la ya complicada crisis económica que vive la isla, que se prolonga desde hace seis años.
DCN/Agencias