
Irán anunció el domingo la destrucción de un avión E-3 de la Fuerza Aérea de EE. UU. en la base militar Príncipe Salmán, en Arabia Saudita. Este incidente representa un hecho inusual desde el inicio del conflicto actual hace un mes.
La Guardia Revolucionaria de Irán detalló que, en respuesta a las «acciones hostiles» del ejército estadounidense, una operación conjunta con misiles y drones resultó en la destrucción completa del E-3 AWACS, un avión de vigilancia clave para la identificación y control de aeronaves en el aire. Se reportó que otras aeronaves en la base también sufrieron daños significativos.
La agencia Bloomberg confirmó el ataque y mencionó que el E-3, valorado en aproximadamente 250 millones de euros, es fundamental para la organización de operaciones aéreas y la detección de amenazas a larga distancia.
El Mando Central de EE. UU. no ha ofrecido comentarios sobre la destrucción del avión, ni sobre la noticia inicial publicada por la revista ‘Air & Space Forces Magazine’. Fuentes del ‘Wall Street Journal’ señalaron que el ataque ocurrió el viernes anterior y resultó en al menos diez soldados estadounidenses heridos.
Según EE. UU., no ha perdido hasta ahora ningún avión tripulado en combate durante la campaña contra Irán. Sin embargo, se han reportado más de una docena de drones MQ-9 Reaper derribados y daños a varios aviones de combate en la misma base.
Por otra parte, bombarderos estadounidenses como los B-52 y B-1B siguen utilizando misiles de crucero de largo alcance para atacar objetivos en Irán, mientras que este último país ha lanzado más de 1.200 misiles balísticos y al menos 3.300 drones de ataque Shahed en la región.
DCN/Agencias