
Las autoridades de Irán afirmaron el lunes 23 de marzo que, en caso de un ataque contra su costa sur y las islas adyacentes por parte de Israel y Estados Unidos, el país se verá obligado a minar todas las rutas del golfo Pérsico. Este anuncio fue realizado por el Consejo de Defensa de Irán, que destacó que «cualquier intento del enemigo de atacar las costas o islas iraníes resultará en el minado de rutas de acceso y líneas de comunicación en el golfo».
Se especificó que se utilizarán distintos tipos de minas navales, incluidas minas flotantes lanzadas desde la costa. Según su declaración, esto podría generar una situación en el golfo Pérsico similar a la del estrecho de Ormuz, donde la navegación se encontraría bloqueada por un tiempo prolongado, responsabilizando a la parte atacante por estas acciones.
El Consejo hizo mención del fracaso de 100 desminadores en los años 80 para retirar minas durante la guerra entre Irak e Irán de 1980 a 1988. Añadieron que «la única forma para que los países no beligerantes transiten por el estrecho de Ormuz es coordinándose con Irán».
Este comunicado surge tras la difusión de información por parte del portal Axios sobre posibles planes de Estados Unidos para atacar o bloquear la isla de Jarg, que fue bombardeada la semana pasada, como parte de una estrategia para obligar a Teherán a abrir el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria de Irán se ha atribuido recientemente ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, en el contexto de su respuesta a la ofensiva contra el país, que ha afectado también territorio israelí y objetivos de Estados Unidos en la región, incluyendo bases militares.
DCN/Agencias