
El Gobierno de Irak ha convocado al encargado de negocios de Estados Unidos en el país y presenta una queja formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Esto es en respuesta a los ataques aéreos atribuidos a la aviación militar estadounidense, que han dejado al menos 22 muertos en las últimas 24 horas en el oeste de Irak.
Según un comunicado oficial, el primer ministro Mohamed Shia al Sudani, también comandante general de las Fuerzas Armadas iraquíes, ordenó esta convocatoria para entregarle al diplomático estadounidense una nota de protesta. En esta nota se reafirma la posición del gobierno iraquí sobre la preservación de su soberanía y la condena de estas acciones, calificadas como «un crimen atroz» por el portavoz gubernamental, Sabah al Noaman.
El portavoz también destacó que estos ataques aéreos contra bases militares iraquíes, que son operadas por las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), generarán más dificultades para lograr estabilidad en la región. Asimismo, se presentará la queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU, respaldada por pruebas y documentos.
Este miércoles, un bombardeo aéreo contra una base de la FMP en la provincia de Al Anbar dejó al menos siete combatientes muertos y trece heridos. Un día antes, otros 15 combatientes murieron en un ataque similar. Los bombardeos han aumentado desde el inicio del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán, con quienes simpatizan varios grupos chiíes iraquíes, algunos dentro de las FMP.
El Gobierno iraquí, alineado con Washington, ha reiterado que las FMP son parte de sus Fuerzas Armadas y ha rechazado los ataques estadounidenses. Sin embargo, también ha denunciado los ataques con drones y proyectiles lanzados por grupos chiíes proiraníes contra bases con presencia militar estadounidense en Irak.
A pesar de los esfuerzos de Irak por mantenerse al margen del conflicto en la región, el portavoz afirmó que continúan los ataques contra sus unidades militares. Reiteró que el Gobierno y las Fuerzas Armadas tienen el derecho de responder según lo estipulado por la Carta de las Naciones Unidas, enfatizando que no permanecerán impasibles ante la pérdida de vidas de sus soldados.
DCN/Agencias