
En febrero, los precios de los alimentos a nivel mundial experimentaron su primer incremento en cinco meses, según el informe de la FAO. El índice alcanzó 125,3 puntos, registrando un aumento del 0,9% en comparación con enero, aunque sigue un 1% por debajo del nivel del año anterior y lejos del máximo de marzo de 2022.
El índice de cereales subió a 108,6 puntos, con un incremento mensual del 1,1%. El trigo lideró este aumento, con un alza del 1,8% debido a reportes de heladas y riesgos de daño en Estados Unidos y Europa. Además, las alteraciones logísticas en Rusia y las tensiones en el Mar Negro también afectaron el mercado. El maíz mantuvo sus precios, mientras que la cebada y el sorgo aumentaron por una demanda internacional más activa. El arroz creció un 0,4%, impulsado por la demanda de variedades basmati y japónica.
En cuanto a los aceites vegetales, el índice avanzó un 3,3%, alcanzando los 174,2 puntos, el nivel más alto desde junio de 2022. El aceite de palma tuvo tres meses consecutivos de aumentos por la fuerte demanda global y una caída estacional en la producción del sudeste asiático. El aceite de soja también se incrementó debido a expectativas de apoyo a los biocombustibles en EE. UU., mientras que el aceite de girasol cayó por una demanda débil y mayor oferta de Argentina.
El índice de carne subió un 0,8% a 126,2 puntos, superando en un 8% el nivel del año anterior. La carne de ovino alcanzó un récord histórico por la escasez en Oceanía, y la carne de bovino se benefició de la fuerte demanda en China y EE. UU. Los precios de cerdo y aves mostraron variaciones menores.
Por otro lado, los productos lácteos bajaron un 1,2% a 119,3 puntos, afectando principalmente al queso en Europa. En contraste, las leches en polvo aumentaron debido a la creciente demanda en varias regiones. Finalmente, el azúcar cayó un 4,1% a 86,2 puntos, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2020, impulsado por perspectivas de abundantes suministros globales y una producción récord en EE. UU.
DCN/Agencias