España ha decidido retrasar la presentación de los presupuestos de 2026, una acción motivada por la necesidad de abordar el impacto económico de la guerra en Irán. El presidente Pedro Sánchez confirmó esta noticia el jueves desde Bruselas, en el marco de una cumbre europea que se centra en el aumento de los precios energéticos.
El Gobierno trabaja en un paquete de medidas de emergencia que se anunciarán este viernes, con el objetivo de mitigar las repercusiones del cierre del estrecho de Ormuz en los precios de los combustibles y la electricidad. Desde los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, iniciados el 28 de febrero, el precio del gas ha subido más de un 60%, afectando a los hogares, a las empresas y al propio calendario fiscal del Gobierno.
Sánchez indicó: “Vamos a trabajar en los presupuestos (…), pero nadie preveía esta guerra. El Gobierno tiene que enfocarse en lo urgente, y lo urgente ahora mismo es esto”. No se dio una nueva fecha para la presentación de los presupuestos.
Madrid se comprometió a presentar el proyecto antes de fines de marzo, muy por detrás del calendario habitual. La tramitación parlamentaria es compleja, ya que el Gobierno de coalición no posee una mayoría clara y depende de alianzas frágiles con otros partidos. Desde 2023, Sánchez no ha logrado aprobar un presupuesto, lo que ha llevado a dos prórrogas.
A pesar de la ausencia de nuevas cuentas, el Ejecutivo ha financiado inversiones gracias a 103.000 millones de euros del fondo europeo de recuperación pospandemia. Sin embargo, el plazo final para recibir estos pagos vence este año, lo que aumenta la presión para aprobar un nuevo presupuesto. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se mostró optimista en que se logrará un acuerdo antes de que se agoten los fondos.
El cierre del estrecho de Ormuz ha obligado a España a reaccionar rápidamente ante un escenario energético desafiador. Sánchez admitió que el retraso en los presupuestos es consecuencia de esta situación.
DCN/Agencias