
Gustavo González López, recién nombrado ministro de Defensa, ha implementado cambios significativos en la estructura militar de Venezuela, distanciándose de la gestión de más de diez años de Vladimir Padrino. Según la periodista Sebastiana Barráez, estas decisiones apuntan a renovar la comunicación y organización dentro de la institución.
Entre las acciones más destacadas está la eliminación de consignas políticas en documentos oficiales, como frases que habían sido parte de la comunicación institucional por años. Fuentes mencionan que esto busca aligerar la carga ideológica del estamento militar.
Además, González López ha ordenado retirar barricadas en los accesos a Fuerte Tiuna, así como flexibilizar controles en alcabalas. El ministro argumenta que “no estamos en guerra con nadie”, lo que se interpreta como un intento de normalizar la imagen de las instalaciones militares.
Otro cambio notable es la revisión del personal militar en comisión de servicio, con la instrucción de que oficiales y tropa regresen a sus unidades, incluyendo aquellos que cumplen funciones como escoltas de funcionarios. Este movimiento podría afectar la seguridad de altos cargos, que actualmente cuentan con un amplio dispositivo de protección.
En términos administrativos, se ha ajustado la nomenclatura en documentos oficiales, reflejando un cambio en la cadena de mando. La Resolución 000037 del 26 de marzo también incluyó reestructuraciones en varias áreas del ministerio.
Finalmente, se planea un rediseño de la imagen institucional, enfocándose en una presentación más formal y moderna, alejándose de un discurso de confrontación.
Cabe destacar que González López enfrenta sanciones por parte de Estados Unidos y Europa debido a su supuesta participación en violaciones a los derechos humanos en Venezuela.
DCN/Agencias