El petróleo se encamina a cerrar otra semana al alza, impulsado por la situación bélica en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz. El precio del Brent superó los 108 dólares por barril, con un incremento semanal de más del 5%, marcando su nivel más alto desde 2022. El West Texas Intermediate (WTI) se mantenía alrededor de los 94 dólares en contratos de mayo.
La inseguridad en la región ha provocado una disrupción continua en el suministro. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció que puede seguir produciendo misiles, mientras que Kuwait cerró unidades en su refinería de Al Ahmadi tras ataques con drones. Arabia Saudita también interceptó proyectiles en su territorio. En lo que va del mes, el Brent ha subido casi un 50%.
El estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito del 20% del petróleo mundial, permanece casi bloqueado. La Agencia Internacional de Energía reporta que los productores del Golfo han detenido cerca de 10 millones de barriles diarios, la mayor interrupción que se ha registrado. A pesar de esto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no enviará tropas terrestres, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió evitar nuevos ataques a las instalaciones iraníes.
Los analistas indican que los precios seguirán al alza mientras perduren los riesgos en el Golfo. Charu Chanana, de Saxo Markets, sugiere que el Brent podría continuar creciendo, aunque el WTI enfrentaría más volatilidad. Además, el impacto del conflicto se ha extendido hacia el gas natural y combustibles refinados, generando preocupaciones inflacionarias. Arabia Saudita prevé un escenario donde el precio podría sobrepasar los 180 dólares por barril si las interrupciones continúan.
El mercado petrolero ahora está marcado por la geopolítica, lo que sugiere que la tensión seguirá influyendo en los precios.
DCN/Agencias