
La conexión entre la mente y el cuerpo humano ha sido confirmada por la ciencia actual. Un ejemplo claro de esta relación es el sistema digestivo, que cuenta con más de 100 millones de neuronas. Este sistema responde rápidamente a cualquier alteración emocional.
Cuando una persona experimenta ansiedad, el cerebro activa el sistema nervioso simpático y libera cortisol. Esta hormona, que originalmente se diseñó para situaciones de supervivencia, prioriza el flujo de energía hacia los músculos y el corazón, reduciendo la atención a procesos considerados «secundarios», como la digestión.
Este cambio en la distribución de recursos en el organismo tiene repercusiones físicas que son evidentes:
El malestar gastrointestinal causado por la ansiedad no es solo una percepción. Es una respuesta fisiológica directa a la sobrecarga del sistema nervioso. Por esta razón, los especialistas destacan que aliviar estos síntomas no depende únicamente de la alimentación, sino también de una gestión adecuada de las emociones.
Expertos en neurobiología comentan: «El sistema digestivo no solo procesa alimentos, también procesa emociones. Ignorar el estrés es ignorar la salud gástrica.»
Para disminuir la producción de cortisol y ayudar al sistema digestivo a restablecer su ritmo, se sugieren las siguientes prácticas de higiene mental:
Con información de Noticias Venevisión.
DCN/Agencias