El presidente de Colombia, Gustavo Petro, identificó como su “peor error” la designación de Olga Lucía Acosta en la junta del Banco de la República. Este desacuerdo surge porque Acosta se ha negado a respaldar las solicitudes de Petro para recortar las tasas de interés. Analistas opinan que esta postura ayuda a mantener la independencia del banco central y evitar inestabilidad como la de Turquía.
Acosta se ha alineado con otros miembros de la junta que priorizan el control de la inflación, dificultando así que Petro consiga apoyo para una flexibilización monetaria más agresiva. Se espera que la autoridad monetaria apruebe un nuevo incremento de un punto porcentual en las tasas, a pesar de las presiones del gobierno.
Recientemente, Petro expresó que nombrar a Acosta fue “el peor error” de su mandato y afirmó que pudo haber logrado una junta que apoyara al pueblo trabajador. Sus críticas al banco central han sido más contundentes que las de sus predecesores; incluso lo acusó de “sabotaje económico” y de favorecer a la oposición. Ha mencionado a Acosta como “la recomendada por Ocampo”, su ministro de Hacienda.
La situación ha convertido a Acosta en un miembro clave de la junta. Al ser consultada sobre las críticas, aseguró que estas son parte de su cargo y subrayó que los miembros deben cumplir su mandato, sin importar quién los nombró.
Expertos han comparado este caso con el de Turquía, donde presiones políticas llevaron a la devaluación de la lira y a una alta inflación. Camilo Pérez, economista jefe del Banco de Bogotá, señaló que Acosta ha sido crucial para evitar una «Erdoganización» de la economía colombiana.
DCN/Agencias