Los metales preciosos experimentaron una notable subida este miércoles, impulsados por la fuerte caída del petróleo, lo que a su vez moderó las preocupaciones sobre la inflación y las expectativas de nuevas alzas de tasas en Estados Unidos. Este repunte ocurre en un entorno geopolítico complicado, donde los mercados intentan interpretar señales contradictorias relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
A las 10:05 GMT, el oro al contado se incrementó en un 1,9%, alcanzando los 4.558,03 dólares por onza, recuperándose de un mínimo de cuatro meses alcanzado el lunes. Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en abril crecieron un 3,5%, situándose en 4.556,3 dólares.
Por su parte, el petróleo llegó a caer más del 5% al surgir la idea de que Washington podría estar evaluando un alto el fuego temporal con Irán. Sin embargo, el ejército iraní rechazó las declaraciones del presidente Donald Trump, afirmando que Estados Unidos “está negociando consigo mismo”.
La bajada del crudo ha disminuido parte de los temores sobre un incremento inflacionario más agresivo, lo que a su vez ha aliviado las expectativas por un endurecimiento monetario adicional. Aunque la alta inflación suele incentivar el interés por el oro como activo refugio, las tasas de interés más altas tienden a disminuir su demanda.
De acuerdo con el FedWatch de CME Group, la probabilidad de un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal en diciembre descendió a cerca del 16%, desde el 25% registrado el viernes pasado.
En otros metales preciosos, la plata al contado subió un 2,2%, alcanzando los 72,76 dólares por onza; el platino avanzó un 1,3%, a 1.959,15 dólares; y el paladio ganó un 1,1%, situándose en 1.455,25 dólares.
Con información de Reuters.
DCN/Agencias