
Este domingo, la selección estadounidense logró su tercer pase consecutivo a la final del Clásico Mundial de Béisbol, tras vencer a su rival, República Dominicana, 2-1, en un encuentro marcado por la controversia. El destacado lanzador Paul Skenes fue fundamental en la victoria norteamericana, deslumbrando en la montículo.
El duelo, celebrado en el Loan Depot Park de Miami, comenzó con alta tensión. República Dominicana sorprendió al abrir el marcador en el segundo inning gracias a un jonrón de Junior Caminero, quien estableció un nuevo récord del torneo con su 15° cuadrangular, superando al equipo mexicano de 2009.
Sin embargo, el ataque quisqueyano no logró mantener su ritmo. A pesar de terminar el torneo con un impresionante promedio de .350 al bate, la efectividad del picheo estadounidense, liderado por Skenes, logró contener a los temidos bateadores dominicanos, incluyendo a Fernando Tatis Jr. y Vladimir Guerrero Jr. Skenes, en cuatro entradas y un tercio, permitió solo una carrera y seis hits, mientras que el bullpen hizo un excelente trabajo para preservar la delantera.
La clave del partido llegó en la cuarta entrada. Gunnar Henderson, en un papel inesperado como titular en la tercera base, empató el juego al conectar un cuadrangular ante el abridor Luis Severino. Poco después, Roman Anthony se vistió de héroe al poner a Estados Unidos en ventaja con otro jonrón, esta vez frente a Gregory Soto.
El enfrentamiento culminó en polémica cuando el árbitro decretó un “strike” que dejó fuera al ambidiestro dominicano Geraldo Perdomo, sellando así la victoria para los norteamericanos.
Con esta victoria, Estados Unidos espera rival en la final entre Venezuela e Italia, que se enfrentarán este lunes. La selección italiana logró impresionar al eliminar a Puerto Rico en un emocionante 8-6, mientras que Venezuela dio la sorpresa al vencer a Japón, el campeón defensor, por 8-5.
Los norteamericanos, que ya perdieron la final anterior contra Japón y aplastaron a Puerto Rico en 2017, se preparan para buscar la revancha en un nuevo duelo que definirá quién se queda con el título del Clásico Mundial. ¡La emoción sigue!
DCN/Agencias