
El Ministerio de Exteriores de Ecuador declaró al embajador de Cuba en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, y a su equipo diplomático como personas no gratas, otorgándoles un plazo de 48 horas para abandonar el país. Esta decisión se enmarca dentro de lo establecido por el Derecho Internacional y el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, aunque no se ofrecieron mayores explicaciones.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, también firmó un decreto que pone fin a las funciones de José María Borja López como embajador de Ecuador en Cuba, lo que de facto implica la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
En un video que circula en las redes, se observa a un hombre en la terraza de la embajada cubana quemando lo que parecen ser documentos relacionados con la misión diplomática, actividad que Noboa describió en su mensaje como “parrillada de papeles”.
A su vez, el Ministerio de Exteriores de Cuba emitió un comunicado condenando enérgicamente la expulsión de su personal, calificando la medida como «arbitraria e injustificada». La Habana subrayó que esta acción perjudica las históricas relaciones entre Ecuador y Cuba, y criticó el desprecio del gobierno ecuatoriano por las normas diplomáticas internacionales.
El Ejecutivo cubano, dirigido por Miguel Díaz-Canel, defendió el cumplimiento de las leyes ecuatorianas por parte de su personal en Ecuador y sugirió que la decisión de Quito podría estar influenciada por la agresión de Estados Unidos hacia Cuba y las presiones ejercidas sobre otros países. Destacaron que este anuncio se produce a pocos días de una cumbre convocada en Miami que involucra a varios líderes de la región, incluyendo a Noboa.
Finalmente, la cartera de Exteriores cubana expresó su confianza en que el pueblo ecuatoriano mantenga la solidaridad y hermandad con Cuba a pesar de estas circunstancias.
DCN/Agencias