
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció la creciente hostilidad de Estados Unidos, señalando que la Administración de EE.UU. amenaza con derrocar el orden constitucional en la isla. En un mensaje en su cuenta de la red social X, alertó sobre las intenciones de Washington de apoderarse de los recursos y la economía de Cuba, justificando estas acciones por las dificultades generadas por el bloqueo que ha sufrido el país durante más de sesenta años.
Díaz-Canel enfatizó que la crisis actual es el resultado de una guerra económica emprendida por la Casa Blanca. “Usan un indignante pretexto: las duras limitaciones de una economía que han agredido y pretendido aislar durante décadas”, comentó. Afirmó que estas acciones constituyen un castigo colectivo, buscando rendir al pueblo cubano a través de la asfixia de sectores vitales como el energético y alimentario.
El presidente reafirmó la soberanía de Cuba en medio de un clima de alta tensión, destacando la firmeza ante cualquier intento de agresión externa. “Cualquiera que intente agredir a Cuba chocará con una resistencia inexpugnable”, declaró bajo la etiqueta #CubaEstáFirme.
La denuncia se produce en un contexto crítico, marcado por la Orden Ejecutiva 14380 de EE.UU., que restringe los suministros de combustible a la isla. Esto ha generado una grave crisis energética que afecta servicios básicos y ha dejado al país sin crudo durante más de tres meses. En este marco, el presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado su retórica contra Cuba, calificando al país de debilitado y sugiriendo que sería un honor tomar el control de la isla por la fuerza.
A pesar del bloqueo y las amenazas, numerosos países, incluyendo Rusia y China, han expresado su solidaridad con Cuba, rechazando las políticas de presión máxima. A nivel regional, México y otros miembros del ALBA-TCP han mantenido el envío de ayuda humanitaria, desafiando las advertencias provenientes de EE.UU.
En la Asamblea General de la ONU, 187 países han votado en contra del bloqueo, evidenciando el respaldo internacional hacia Cuba y su rechazo a las medidas coercitivas. La comunidad internacional ha manifestado su oposición a lo que consideran un crimen que atenta contra el derecho internacional humanitario, destacando la resistencia y soberanía del pueblo cubano ante estas adversidades.
DCN/Agencias