
Los gobiernos de Colombia y Venezuela han tomado pasos decisivos para la recuperación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte. En una reunión estratégica en Bogotá, se acordó la sustitución de cinco kilómetros de tubería en territorio colombiano. En el encuentro participaron el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, y la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez Torres, junto a representantes de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).
Pdvsa será la encargada de la reposición del tramo desmantelado del gasoducto. Durante la reunión, se destaca como objetivo inmediato la reactivación de la licencia ambiental, que se encuentra suspendida desde 2019. Esta licencia es señalada como fundamental para llevar a cabo los trabajos necesarios. Las autoridades confirmaron que el permiso sigue vigente y no existen procesos sancionatorios en relación con el proyecto.
Irene Vélez Torres aclaró que, al mantener el trazado original del gasoducto, la intervención se considerará un «cambio menor» dentro de los procedimientos ambientales. Además, se informó que los insumos requeridos para esta reposición ya se encuentran en el lado venezolano de la frontera, específicamente en Paraguachón.
El ministro Edwin Palma subrayó: “Estamos trabajando de manera articulada con el sector ambiental y las autoridades técnicas para reactivar la licencia y permitir la sustitución del tramo de tubería que nos permita traer la molécula de gas desde Venezuela”.
El gasoducto Antonio Ricaurte, inaugurado en 2007, cuenta con una extensión de 225 kilómetros y tiene la capacidad de transportar hasta 500 millones de pies cúbicos de gas diarios.
DCN/Agencias