
BlackRock decidió bajar a cero el valor de un préstamo privado de aproximadamente 25 millones de dólares a Infinite Commerce Holdings, lo que reabre el debate sobre la solidez del mercado global de crédito privado. Este sector ha visto un crecimiento notable en la última década, pero ahora empieza a presentar fallas evidentes. La rebaja se produjo solo tres meses después de que el préstamo fuera valorado al 100% de su valor nominal, marcando la segunda reducción brusca en la división de crédito privado del principal gestor de activos a nivel mundial.
Infinite Commerce, que opera como un agregador de vendedores en Amazon y adquiría diferentes negocios de comercio electrónico, se fusionó en agosto con Razor Group, también financiado por BlackRock. La fusión había permitido reestructurar su deuda, pero el declive en el sector, acentuado por la baja demanda tras la pandemia y altos costos de inventario, afectó a la nueva entidad.
Este ajuste rápido destaca la falta de transparencia en la valoración de préstamos ilíquidos y la desconexión entre las valoraciones internas y la situación financiera real de los prestatarios. Esta no es una situación aislada; en noviembre, BlackRock ya había depreciado totalmente su exposición a Renovo Home Partners, otra firma en problemas. Otros prestamistas como Victory Park Capital también han enfrentado situaciones similares, cancelando su posición con Infinite Commerce a finales de 2023.
El episodio intensifica las preocupaciones sobre incumplimientos en un mercado que supera los 1.8 billones de dólares, especialmente con la exposición de empresas tecnológicas que enfrentan disrupciones. A pesar de la incertidumbre, los grandes prestamistas continúan registrando rendimientos positivos, gracias a préstamos a tasa flotante en un contexto de altos tipos de interés.
DCN/Agencias