
Este jueves, el precio de Bitcoin se desplomó más de 3%, situándose en torno a los 70.800 dólares. Este descenso se produjo en conjunto con la caída de los mercados bursátiles de EE.UU. y la reducción del interés global en activos de riesgo. La caída ocurre un día después de un importante repunte, donde la criptomoneda había subido más de 8% tras la apertura de Wall Street.
El retroceso de Bitcoin coincidió con un día negativo para los índices estadounidenses, que sufrieron las consecuencias de la prolongación del conflicto en Oriente Medio y la incertidumbre económica que ello genera. El Dow Jones disminuyó más de 2%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq bajaron 1,3% y 1,2%, respectivamente, lo que también afectó al mercado cripto.
Arthur Hayes, director de inversiones en Maelstrom, mencionó que Bitcoin «aún no está fuera de peligro», a pesar de su reciente repunte hacia los 74.000 dólares. Según él, no está claro si el impulso alcista se sostendrá en un clima de alta volatilidad.
Luego de estos movimientos, Bitcoin acumula una caída cercana al 19% en lo que va del año 2026, quedando por debajo del cierre de 2025. Factores como tensiones geopolíticas, correcciones en mercados tecnológicos y expectativas sobre la política monetaria de EE.UU. han limitado su recuperación.
Los operadores esperan con cautela el informe de empleo de EE.UU. programado para este viernes. Datos recientes han mostrado robustez, lo que disminuye la probabilidad de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, un factor que suele afectar los activos volátiles.
Por otro lado, algunos analistas ven signos de soporte, destacando que los ETF de Bitcoin han tenido entradas cercanas a 2.000 millones de dólares en la última semana. Se sugiere que, si el apetito por riesgo mejora, Bitcoin podría intentar alcanzar niveles de 74.000 a 75.000 dólares en los próximos días.
DCN/Agencias