
El ‘templo sagrado’ de Pueblo Nuevo vivió una jornada difícil para el fútbol venezolano. En el partido de ida de la segunda fase de la Conmebol Libertadores, el Deportivo Táchira no logró hacer valer su condición de local y cayó ante el ordenado Deportes Tolima, con un marcador de 0-1.
Desde el comienzo, los colombianos impusieron su juego. Con una posesión del balón del 64%, el Deportes Tolima controló el mediocampo del equipo aurinegro, llevando la voz cantante en el encuentro y forzando al Táchira a replegar sus líneas en busca de oportunidades de contragolpe, que se dieron en pocas ocasiones.
El único gol del partido llegó al minuto 65, cuando Kelvin Florez encontró una fisura en la defensa tachirense y, con un tiro certero, hizo vibrar las redes, lo que apagó el ánimo de la afición en San Cristóbal.
A pesar del empuje de los hinchas, el Deportivo Táchira tuvo dificultades para crear jugadas de verdadero peligro. La falta de control del balón se convirtió en un problema durante la segunda mitad, donde el cansancio y la solidez táctica del rival cerraron todas las posibilidades de ataque del conjunto local.
Aunque la serie no está decidida, la situación es compleja. El próximo jueves, el aurinegro tendrá que viajar a Ibagué para enfrentar la vuelta en el estadio Manuel Murillo Toro.
Para seguir en la competencia, el equipo venezolano no solo deberá ser más efectivo frente al arco, sino que también necesitará recuperar el control del balón ante un Tolima que se siente cómodo administrando la ventaja. Una tarea que, sin duda, será un verdadero desafío para el conjunto tachirense.
DCN/Agencias