
El Kremlin confirmó este jueves que está en conversaciones con Cuba para enviar petróleo y productos derivados a la isla, en un contexto de endurecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos desde hace más de 50 años.
Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, indicó que Moscú evalúa diferentes opciones de apoyo energético, aunque no ofreció detalles públicos por “razones comprensibles”. En sus declaraciones, reiteró que han mantenido contacto con Cuba para discutir alternativas de ayuda. Peskov subrayó que esta cooperación se enmarca en una relación histórica de solidaridad.
Por su parte, la Embajada de Rusia en Cuba anunció que se prepara un envío de petróleo y derivados en calidad de ayuda humanitaria, dirigido a aliviar la crisis energética que enfrenta el país caribeño.
La situación en Cuba es crítica debido al bloqueo estadounidense, que ha limitado el acceso a combustibles en el mercado internacional y ha ocasionado apagones prolongados, afectando la vida cotidiana de millones de personas. Además, Donald Trump, ex presidente de EE.UU., amenazó con imponer aranceles a los países que suministren hidrocarburos a la isla, aplicando presión adicional.
Peskov descartó la búsqueda de una confrontación directa con Estados Unidos, enfatizando que actualmente Rusia no mantiene un comercio significativo con el país norteamericano. Al respecto, insistió en la preferencia por un «diálogo constructivo».
María Zajárova, portavoz de la Cancillería rusa, se refirió a las medidas de Washington como un “bloqueo energético” contra Cuba, argumentando que buscan asfixiar al país y castigar a su población, lo cual, según ella, violaría principios del derecho internacional.
Esta situación se suma al apoyo recibido por Cuba de otros países como China y Venezuela en medio de la presión estadounidense. La cooperación energética con Rusia significa para La Habana un alivio inmediato y una reafirmación de su política exterior independiente.
El anuncio de Moscú genera interrogantes sobre la posible reacción de Estados Unidos, que ha advertido sanciones a quienes apoyen a Cuba en el ámbito energético. Sin embargo, la falta de relaciones comerciales significativas entre Washington y Moscú podría facilitar los envíos. Mientras Cuba enfrenta una crisis sin precedentes, el Kremlin promueve la solidaridad como respuesta a las políticas estadounidenses.
DCN/Agencias