
La sensación de oído tapado es uno de los motivos más comunes de consulta en emergencias, especialmente durante la época de verano. Esta molestia puede ser causada por la entrada de agua al oído al nadar, cambios de presión en vuelos o la acumulación de cerumen. Además de la pérdida parcial de audición, la presión interna se vuelve incómoda.
Es importante aclarar que intentar resolver el problema de manera inadecuada puede resultar en lesiones graves, poniendo en riesgo el tímpano. El oído es un órgano sensibilidad que tiene un sistema natural de limpieza. Conocer su funcionamiento es clave para evitar infecciones, como la otitis externa, que son frecuentes en esta temporada.
Agua atrapada después de nadar: Este es el origen más frecuente de la sensación de oído tapado en vacaciones. La acumulación de agua detrás del cerumen puede causar una incómoda sensación de burbujeo y presión. Algunos métodos para facilitar el drenaje incluyen:
Cambios de presión por viajes: Estos cambios se producen al volar o al ascender montañas, bloqueando la trompa de Eustaquio. Para aliviar esta presión, se recomiendan algunas maniobras como bostezar, masticar chicle o realizar la maniobra de Valsalva.
Tapones de cerumen: lo que se debe evitar: El cerumen tiene un papel protector, pero puede bloquear el canal auditivo si se acumula. Algunas recomendaciones incluyen:
Cuándo ir al médico: Si la sensación persiste más de 24 horas, se presenta dolor intenso, supuración o un zumbido constante, es recomendable no usar remedios caseros y visitar a un especialista. La limpieza del oído por un profesional es segura y eficiente.
Vía El Nacional
DCN/Agencias