
La granola se ha posicionado como uno de los alimentos preferidos por quienes siguen dietas equilibradas, gracias a su versatilidad y facilidad de consumo. Se puede disfrutar sola, mezclada con yogur, leche o acompañada de fruta, lo que la convierte en una opción práctica tanto para el desayuno como para un snack.
Este alimento se elabora generalmente con avena, semillas, frutos secos y, en algunas ocasiones, frutas deshidratadas. Estos ingredientes aportan nutrientes esenciales para el cuerpo, aunque sus beneficios dependen en gran medida de la mezcla y de un consumo moderado.
En los últimos años, la granola ha cobrado mayor popularidad entre quienes buscan mejorar su alimentación, ya que proporciona energía sostenida y favorece el buen funcionamiento del organismo al integrarse en una dieta balanceada.
La granola es rica en carbohidratos complejos y fibra, lo que proporciona energía de forma gradual, ayudando a mantener la sensación de saciedad por más tiempo. Además, contiene tanto fibra soluble como insoluble, elementos importantes para la salud digestiva. Estos componentes contribuyen a un tránsito intestinal adecuado y a mantener una microbiota equilibrada.
Asimismo, este alimento ofrece minerales como hierro, magnesio y zinc, los cuales son esenciales para distintas funciones corporales. También incluye vitaminas del grupo B, que están relacionadas con el metabolismo energético.
DCN/Agencias