
Maracaibo se despidió este día con gran conmoción del compositor Renato Aguirre González, conocido como el Poeta Diamantino. En el acto, el Gobierno Nacional le otorgó la Orden Francisco de Miranda como homenaje a su legado musical.
El Ministro Miguel Pérez Pirela lideró la ceremonia en la Basílica de Maracaibo. Durante su intervención, enfatizó que la gaita zuliana se ha convertido en un patrimonio cultural de la humanidad. “Desde las calles de Maracaibo, celebramos su vida y obra. Renato se transforma en una figura emblemática de nuestra región, de Venezuela y del mundo”, expresó el ministro, mientras los presentes le daban el último adiós al artista.
“Bajo este sol maracaibero, entre lágrimas y gaitas, te despedimos. Que tu voz y tu poesía sean eternas”, añadió Pérez Pirela. Durante la ceremonia, se entregó una misiva oficial de la presidencia a los familiares de Aguirre, reconociendo su contribución artística al país.
La plazoleta del templo reunió a cientos de ciudadanos que, bajo el sol, entonaron versos emblemáticos mientras la gaita resonaba en una atmósfera nostálgica. Grupos locales como Los Chiquinquireños interpretaron los temas más reconocidos de Aguirre, creando un ambiente de unión entre los asistentes que lloraban su partida.
Por otra parte, Fundagraez propuso designar a Renato como presidente vitalicio de la organización para asegurar la continuación de su legado cultural. Además, el periodista Ramón Soto Urdaneta sugirió crear una orden nacional en honor a Aguirre, destinada a premiar a nuevos talentos del género gaitero.
El recorrido del féretro por las calles de Maracaibo estuvo acompañado de aplausos y oraciones, mientras Venezuela se unía al luto regional. Al concluir la ceremonia, su legado perdurará en cada verso, recordando este día como un homenaje profundo a la identidad zuliana.
Con la caída del sol, los gaiteros se comprometieron a mantener viva la chispa de su inspiración. En un acto conmovedor, incluso los niños participaron en el canto colectivo frente a la Virgen de Chiquinquirá, reafirmando que los grandes referentes de Maracaibo nunca se extinguirán en la memoria popular.
Así, el reconocimiento oficial cierra un ciclo de gloria para la gaita, despidiendo a un gigante que honró nuestras raíces culturales.
DCN/Agencias