Jorge Roig, representante de Fedecámaras ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), indicó que el avance hacia un aumento del salario mínimo en Venezuela depende de una modificación en la legislación laboral actual. Este planteamiento lo realizó durante el «II Foro de Jóvenes Líderes» y lo amplió en una entrevista con Fedecámaras Radio, donde destacó que la normativa vigente dificulta a las empresas ajustar los sueldos sin poner en riesgo su sostenibilidad.
Roig mencionó que el principal impedimento es el sistema de recálculo de las prestaciones sociales, que se basa en el último salario, involucrando retroactividad e indexación. En un entorno de alta inflación, un incremento pequeño puede imponer cargas financieras insostenibles para las empresas, especialmente aquellas con trabajadores de larga trayectoria.
“No se trata de eliminar las prestaciones sociales, sino de modificar el recálculo”, puntualizó Roig.
Como solución a corto plazo, sugirió la creación de una Ley de Emergencia Laboral que establezca un período especial donde los aumentos salariales no afecten el cálculo de las prestaciones. Esta medida sería temporal y relacionada con otras variables que impactan al sector privado.
Roig afirmó que con un ajuste transitorio, las empresas podrían estar en condiciones de elevar los salarios. Además, destacó que el sector privado tiene el deseo de hacerlo, ya que un salario más alto potenciaría el consumo y ayudaría a reactivar la economía.
“Los empresarios privados quieren pagar mejores sueldos, pero debemos modificar la legislación laboral vigente para hacerlo posible”, concluyó Roig.
Con información de Fedecámaras Radio.
DCN/Agencias