
La Fiscalía de Perú ha iniciado una investigación preliminar contra el presidente interino, José Jerí, por supuestos actos de tráfico de influencias en relación con contrataciones dentro del Ejecutivo. Este procedimiento podría generar una mayor incertidumbre política, justo cuando el país enfrenta desafíos económicos significativos.
Jerí, de 38 años, deberá comparecer ante el fiscal general Tomás Gálvez el próximo 2 de marzo. Según reportes iniciales, la investigación abarca al menos nueve contrataciones vinculadas al Despacho Presidencial, así como otras con diferentes organismos del Gobierno. Jerí asumió la presidencia de manera interina tras la destitución de Dina Boluarte en medio de protestas por la crisis de seguridad, y su mandato está previsto hasta julio de 2026.
En el ámbito económico, la apertura de esta investigación podría incrementar el riesgo para la economía peruana. La inestabilidad política tiende a generar mayor precaución entre los inversionistas, así como volatilidad en los mercados y presión en indicadores esenciales como el tipo de cambio y el riesgo país.
Históricamente, Perú ha sido considerado uno de los países con economías más estables de la región, pero las crisis políticas recurrentes han afectado la percepción de la estabilidad institucional, un factor crucial para atraer inversión extranjera directa y desarrollar proyectos a largo plazo, especialmente en sectores estratégicos como minería y energía.
De este modo, la evolución del proceso judicial y la capacidad del gobierno para mantener la continuidad en la gestión económica son elementos fundamentales que influirán en la actividad productiva y las expectativas del mercado. El resultado de esta investigación podría impactar significativamente el futuro político y económico del país.
DCN/Agencias