
La cavitación articular, comúnmente conocida como el sonido que se produce al crujir las articulaciones, es un hábito frecuente entre quienes buscan alivio en diferentes partes del cuerpo, como los nudillos, cuello, tobillos o espalda, especialmente tras prolongadas horas frente a la computadora o después de actividades que generan tensión.
A pesar de que surgen interrogantes sobre su impacto a largo plazo, su efecto puede variar según la causa. Charles M. Lawrie, M.D., cirujano ortopédico, explica que el sonido se genera por el movimiento de tendones y músculos sobre las articulaciones o por el estallido de burbujas de nitrógeno que se encuentran naturalmente en el espacio articular.
Este crujido no indica que algo se esté rompiendo dentro del cuerpo. Según Ryan Richard, cirujano de mano de Banner Health, “los nudillos son articulaciones que contienen líquido sinovial, el cual ayuda a lubricarlas para facilitar su movimiento”.
Los expertos coinciden en que estos ruidos secos son bastante comunes durante actividades cotidianas, y es normal que las personas presenten cavitación articular de manera involuntaria.
Ambos cirujanos mencionan que, aunque crujir las articulaciones es generalmente inofensivo y no representa un peligro para la salud, es preferible no provocarlo intencionalmente para minimizar el riesgo de posibles lesiones articulares en el futuro.
Richards también recalca que, para la mayoría, esta práctica es segura y no causa artritis. Sin embargo, menciona que solo ocurriría un problema serio si se realiza algún movimiento extremo o violento.
A pesar de que crujir las articulaciones es algo común, los especialistas señalan que hay otros ruidos que pueden señalar problemas más serios. “Con la edad, es usual que las articulaciones crujan más debido al desgaste del cartílago, y los tendones pueden rozar los huesos, generando más ruidos”, comentan.
El doctor Lawrie también resalta que “dolor, inflamación o limitación del movimiento tras crujir los nudillos pueden ser señales de algún inconveniente”.
Los especialistas concluyen que, ante cualquier síntoma inusual, lo mejor es consultar a un profesional de salud.
DCN/Agencias