
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha solicitado a Estados Unidos que colabore con sus principales aliados para reducir las restricciones arancelarias que han afectado al comercio global en los últimos años. En su evaluación anual sobre la economía estadounidense, el organismo advirtió que las medidas proteccionistas, como aranceles y controles sobre exportaciones, están generando distorsiones que repercuten más allá de las fronteras de EE.UU.
El FMI recomendó que Washington trabaje de forma «constructiva» con sus socios para abordar problemas relacionados con prácticas comerciales desleales y acordar una reducción conjunta de las barreras comerciales que impactan a países terceros. Además, sugirió que cuando las medidas sean justificadas por razones de seguridad nacional, su implementación debería ser «restringida» y bien calibrada.
Este análisis se presenta en un contexto en el que la administración de Joe Biden ha incrementado el uso de aranceles y controles, una tendencia que el FMI ya había cuestionado en informes anteriores. Para 2024, el organismo expresó su preocupación por el aumento de restricciones y sugirió desmantelar obstáculos al libre comercio.
El FMI proyecta que la economía estadounidense crecerá un 2,6% en 2026, ligeramente por encima del 2,2% del año anterior. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos relacionados con la política comercial, la estructura impositiva y la dinámica del mercado laboral. En su evaluación final, el Fondo destacó que EE.UU. tuvo un “buen desempeño” en 2025, impulsado por un crecimiento sólido en productividad, aunque el cierre del gobierno redujo el impulso en el último trimestre.
Las preocupaciones del FMI surgen en un contexto donde la política comercial estadounidense se mantiene como una fuente de incertidumbre global. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, ha señalado que los nuevos aranceles impuestos por Washington presentan un riesgo considerable para la economía mundial, especialmente en un entorno de crecimiento moderado. Asimismo, el FMI ha insistido en la necesidad de abordar el aumento de la deuda pública estadounidense mediante reformas fiscales.
DCN/Agencias