
El cóndor, ave emblemática del estado Mérida y de la región andina, ha crecido de manera satisfactoria en cautiverio, alcanzando un peso de 3 kilos. Este polluelo representa una luz de esperanza en los esfuerzos por evitar su extinción en las montañas andinas, algo que no se registraba desde hace 22 años.
Los expertos del Centro de Conservación Mundo Safari, en alianza con especialistas internacionales, destacan la relevancia de esta especie en los ecosistemas. Adrián Carrero, director de Mundo Safari, subrayó que «estamos previniendo enfermedades, ya que el cóndor vuela a 6 mil metros, donde nacen nuestros ríos y humedales. Por ello, es fundamental reintroducir esta especie en su hábitat natural».
El crecimiento del polluelo es monitoreado por los especialistas, quienes realizan estudios interesantes sobre su desarrollo. Además, los cóndores en cautiverio juegan un rol educativo, permitiendo a estudiantes aprender sobre la importancia de proteger las especies en peligro de extinción.
DCN/Agencias